La Asamblea Nacional de Vietnam aprobó el 14 de junio de 2025 la Ley de la Industria de Tecnología Digital. La ley vietnamita de activos digitales introdujo por primera vez un reconocimiento legislativo expreso de los activos digitales y los criptoactivos en el país. El cambio aportó una base para regular propiedad, transferencia y servicios, pero no convirtió bitcoin ni otros tokens en moneda de curso legal.
Cripto-índice:
Qué aprobó la Asamblea Nacional
La votación salió adelante con 441 votos de 445 diputados presentes. La norma formaba parte de una política industrial más amplia sobre semiconductores, inteligencia artificial, datos y empresas tecnológicas. Dentro de ese marco, distinguió los activos digitales de otros bienes representados electrónicamente e incluyó una categoría específica para criptoactivos cuya creación, emisión, almacenamiento o transferencia depende de criptografía o tecnología digital.
El reconocimiento tenía límites importantes. La ley excluyó de esa categoría el dinero, los valores y otros instrumentos financieros ya regulados por legislación especial. También dejó al Gobierno el desarrollo de condiciones empresariales, clasificación, medidas contra el blanqueo y reglas aplicables a quienes prestaran servicios. Por tanto, la aprobación no equivalía a una licencia inmediata para abrir un exchange ni resolvía por sí sola el tratamiento fiscal de cada operación.
La fecha general de entrada en vigor se fijó para el 1 de enero de 2026. Entre la aprobación y esa fecha, empresas y usuarios seguían necesitando atender las restricciones existentes sobre medios de pago, controles de capital y actividad financiera. Reconocer un activo como objeto de derechos patrimoniales es distinto de autorizarlo como instrumento para pagar bienes y servicios.
Propiedad, supervisión y prevención del blanqueo
La relevancia civil de la reforma estaba en ofrecer un punto de partida para identificar quién puede poseer, transferir o custodiar un activo digital. Esa definición facilita abordar contratos, garantías, herencias, insolvencias y recuperación frente a una apropiación indebida. Aun así, cada supuesto necesita reglas de prueba: controlar una clave privada puede demostrar capacidad técnica de disposición, pero no siempre acredita por sí solo la titularidad jurídica.
En el plano regulatorio, la ley habilitó normas sobre emisión, almacenamiento, transferencia, seguridad de sistemas y proveedores. Vietnam también vinculó el nuevo marco con prevención del blanqueo y financiación del terrorismo. Para una plataforma, eso anticipaba identificación de clientes, conservación de registros, monitoreo de operaciones y cooperación con autoridades, aunque los detalles dependieran de disposiciones posteriores.
La reforma tampoco eliminó el riesgo del usuario. Una definición legal no garantiza solvencia del emisor, estabilidad del precio, redención ni protección de depósitos. Los servicios debían analizar qué autoridad concedía la autorización, qué actividades cubría y si los activos de clientes quedaban separados del patrimonio propio. Esas preguntas importaban especialmente en un mercado que hasta entonces había crecido sin un régimen doméstico integral.
Por qué fue un cambio regional relevante
Vietnam combinaba una elevada adopción de criptoactivos con incertidumbre jurídica. La ley permitió pasar de advertencias y restricciones fragmentarias a una arquitectura legislativa capaz de soportar licencias. También acercó el país a otras jurisdicciones asiáticas que habían optado por regular intermediarios en vez de ignorar el mercado o prohibir toda actividad.
Para compañías extranjeras, el hito no abría automáticamente el mercado. La autorización, presencia local, custodia, ciberseguridad y movimientos transfronterizos podían quedar sometidos a requisitos distintos. Para proyectos de tokenización, la exclusión de instrumentos financieros obligaba a determinar si el token representaba un valor, un derecho contractual o un criptoactivo de la nueva categoría.
Perspectiva desde 2026
El desarrollo posterior confirmó que junio de 2025 fue el punto de partida, no la regulación completa. El Gobierno aprobó en septiembre de 2025 un programa piloto de cinco años para el mercado de criptoactivos y, ya en enero de 2026, la autoridad de valores publicó procedimientos administrativos para solicitar licencias dentro de ese marco.
La secuencia ofrece una lección útil: primero se reconoció legalmente la categoría, después se diseñó un mercado experimental y finalmente se concretó el acceso de operadores. Una empresa que cite solo la ley de junio corre el riesgo de omitir condiciones posteriores. Para el usuario, la existencia de un régimen no sustituye verificar licencia, custodia y posibilidad real de reclamar.
Fuentes
- Gobierno de Vietnam: aprobación de la Ley de la Industria de Tecnología Digital, 14 de junio de 2025.
- Vietnam Briefing: análisis contemporáneo de la nueva ley, 17 de junio de 2025.
- Ministerio de Finanzas: desarrollo posterior del marco de activos digitales, consultado en 2026.

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