Silvergate Capital anunció el 8 de marzo de 2023 la liquidación voluntaria de Silvergate Bank, una de las principales conexiones bancarias entre el dólar y el mercado de criptoactivos. La entidad pretendía devolver íntegramente los depósitos mientras reducía ordenadamente sus operaciones. No se trató, por tanto, de una quiebra bancaria con intervención de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC).
El anuncio llegó después de la crisis de FTX y de una salida extraordinaria de fondos de clientes vinculados al sector. Silvergate había comunicado que durante el cuarto trimestre de 2022 los depósitos de activos digitales descendieron desde unos 11.900 millones de dólares hasta unos 3.800 millones. Para obtener liquidez vendió valores con pérdidas y recurrió a financiación mayorista, deteriorando su capital y la confianza del mercado.
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Cómo se planteó la liquidación voluntaria de Silvergate
La sociedad explicó que la decisión respondía a los cambios regulatorios y del sector. El plan debía realizarse conforme a la legislación de California e incluía el reembolso completo de todos los depósitos. También se estudiaría cómo resolver reclamaciones y conservar el valor residual de activos, incluida la tecnología propia y determinados derechos fiscales.
Días antes, Silvergate había suspendido Silvergate Exchange Network, su sistema de pagos continuos para clientes institucionales. Esa red permitía mover dólares entre participantes a cualquier hora sin transferir tokens en una blockchain. Su desaparición mostró que la infraestructura cripto dependía de servicios bancarios convencionales para liquidar dinero fiduciario.
La precisión jurídica importa: una liquidación voluntaria permite al banco reducir balance bajo control de sus supervisores si puede atender a los depositantes. Una resolución de la FDIC, en cambio, comienza cuando la autoridad cierra una entidad y nombra al organismo receptor. Signature Bank entraría en ese segundo supuesto cuatro días después; Silvergate siguió el primero.
Concentración de depósitos y riesgo de liquidez
Silvergate había construido una franquicia singular atendiendo a exchanges, emisores y otros negocios que encontraban dificultades en la banca generalista. Esa especialización generó ventajas comerciales, pero también una fuerte concentración. Muchos depósitos carecían de cobertura del seguro federal y pertenecían a empresas expuestas a un mismo ciclo de mercado, de modo que podían salir simultáneamente.
Una revisión posterior de la Oficina del Inspector General de la Reserva Federal concluyó que la dirección no mantuvo la gestión de riesgos al ritmo del crecimiento. Señaló la dependencia de depósitos volátiles del sector cripto y el recurso acelerado a financiación mayorista durante la retirada de fondos. El documento también examinó deficiencias supervisoras, sin convertir la tecnología por sí sola en la causa jurídica de la liquidación.
Para bancos y empresas de activos digitales, el episodio dejó una lección práctica: la liquidez de un cliente institucional puede parecer estable hasta que una crisis común obliga a muchos clientes a retirar efectivo a la vez. La diversificación de depositantes, las garantías utilizables y los planes de financiación de emergencia son tan relevantes como los controles sobre cada token o contraparte.
Qué significó para depositantes y accionistas
El compromiso de devolver depósitos no equivalía a garantizar valor para accionistas o titulares de valores de la matriz. Los depositantes tenían una reclamación frente al banco; inversores y otros acreedores dependían de los activos restantes, los costes de liquidación y la estructura societaria. Confundir esos niveles habría creado la impresión errónea de que todos los afectados recibían la misma protección.
La pérdida de Silvergate redujo además las opciones bancarias del mercado estadounidense. Exchanges y firmas de negociación tuvieron que redirigir pagos, revisar contrapartes y distribuir efectivo entre más entidades. El suceso no prohibió la banca cripto, pero elevó el coste de demostrar que un modelo concentrado podía funcionar con seguridad y solidez.
Perspectiva desde 2026
En junio de 2023, la Reserva Federal emitió una orden consentida para facilitar la autoliquidación y proteger a depositantes y al fondo de garantía. Silvergate Bank terminó devolviendo todos los depósitos; esta circunstancia confirma la diferencia con una entidad fallida asumida por la FDIC. La orden supervisora se cerró en 2024 una vez avanzado el proceso.
El desenlace corporativo fue distinto. En julio de 2024, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) acusó a Silvergate y a antiguos directivos de realizar declaraciones engañosas sobre sus controles y pérdidas; la sociedad acordó pagar 50 millones de dólares sin admitir ni negar las alegaciones. La matriz acudió después al procedimiento de reorganización del capítulo 11. Según la información corporativa disponible, emergió de ese proceso el 31 de marzo de 2026 y transfirió reclamaciones de acreedores y preferentistas a un fideicomiso de liquidación. Vista desde agosto de 2026, la liquidación protegió a los depositantes, pero no evitó años de litigios y reordenación para el resto de interesados.
Fuentes
- Silvergate Capital: anuncio de liquidación voluntaria, 8 de marzo de 2023.
- Reuters: cobertura contemporánea del cierre ordenado, 8 de marzo de 2023.
- Reserva Federal: orden consentida de autoliquidación, 1 de junio de 2023.
- Inspector General de la Reserva Federal: revisión de Silvergate, 27 de septiembre de 2023.
- SEC: cargos y acuerdos relativos a Silvergate, 1 de julio de 2024.

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