La Reserva Federal, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) publicaron el 23 de febrero de 2023 una declaración conjunta sobre el riesgo de liquidez de los depósitos cripto. Las agencias advertían que determinadas fuentes de financiación vinculadas con empresas del sector y reservas de stablecoins podían salir de un banco con rapidez durante episodios de tensión.
El documento no era una nueva regla ni prohibía prestar servicios a una clase de clientes. Recordaba principios prudenciales existentes y proponía prácticas para identificar concentraciones, entender el comportamiento de los depositantes y preparar financiación de contingencia.
Cripto-índice:
En qué consistía el riesgo de liquidez de los depósitos cripto
Un banco puede recibir de una plataforma un saldo agregado que corresponde económicamente a miles de clientes finales. Aunque la plataforma sea la contraparte directa, la estabilidad del depósito depende de usuarios que reaccionan a precios, rumores o problemas de otras empresas. Las retiradas pueden concentrarse fuera del horario tradicional y propagarse con gran velocidad.
Las agencias señalaron además los depósitos utilizados como reservas de stablecoins. Si los titulares solicitan reembolsos de forma inesperada, el emisor necesita retirar fondos o liquidar activos para entregar dólares. El banco que mantiene una parte relevante de esas reservas puede sufrir una salida abrupta aunque su propia solvencia no haya generado la tensión.
Otro factor era la confusión sobre el seguro de depósitos. Los usuarios podían creer que su saldo en una plataforma o stablecoin estaba protegido por la FDIC cuando la cobertura, si existía, dependía de la estructura de cuentas, los registros y la titularidad. Una corrección pública de esa percepción podía cambiar de golpe el comportamiento de los depositantes.
Qué esperaban los supervisores de los bancos
La declaración recomendaba conocer los impulsores reales de cada depósito y evaluar si el banco podía prever entradas y salidas. No bastaba con clasificar al cliente como empresa tecnológica. Había que analizar su modelo de negocio, la concentración de usuarios, la calidad de los datos disponibles y la correlación con precios o eventos del mercado cripto.
También pedía incorporar esas fuentes a pruebas de estrés, límites internos y planes de financiación contingente. Una entidad debía disponer de activos líquidos y alternativas realistas para cubrir retiradas sin vender posiciones a precios desfavorables. Si varios clientes dependían del mismo token, exchange o proveedor, sus depósitos no podían tratarse como financiación totalmente diversificada.
Las agencias animaban a mantener comunicaciones abiertas con el supervisor. Esta expectativa no convertía cada relación cripto en una solicitud de permiso, pero sí reforzaba la responsabilidad de explicar controles y concentraciones. Los principios eran los mismos que para otros depósitos volátiles; la diferencia estaba en la velocidad, interconexión y opacidad posibles.
Por qué fue relevante para bancos y stablecoins
La declaración trasladó las crisis de 2022 a la gestión bancaria. Un problema nacido en un exchange o emisor podía llegar al sistema financiero mediante depósitos y pagos, incluso si el banco no poseía tokens en balance. El riesgo no era únicamente el precio de bitcoin, sino el comportamiento de una fuente de financiación.
Para emisores de stablecoins, la concentración de reservas en pocas entidades aumentaba la dependencia operativa. Mantener activos seguros no garantizaba acceso inmediato a efectivo durante un cierre o una intervención bancaria. Diversificación, acuerdos de custodia y procedimientos de reembolso formaban parte de la promesa de estabilidad.
Perspectiva desde 2026
La orientación federal cambió en 2025. La OCC se retiró de las dos declaraciones interinstitucionales sobre criptoactivos el 7 de marzo para las entidades bajo su competencia. El 24 de abril, la Reserva Federal y la FDIC también retiraron formalmente tanto la declaración general de enero de 2023 como la específica de liquidez de febrero.
Las agencias explicaron que los bancos podían realizar actividades cripto permitidas y atender al sector conforme a la seguridad, solidez y legislación aplicable. La retirada eliminó aquella orientación específica, pero no derogó las reglas generales de liquidez, concentración, seguro de depósitos o prevención del blanqueo. Desde 2026, el texto de febrero de 2023 debe leerse como una expectativa supervisora histórica: sus riesgos operativos siguen siendo útiles, aunque el documento ya no esté vigente.
Fuentes
- FDIC, Reserva Federal y OCC: declaración conjunta sobre riesgos de liquidez, 23 de febrero de 2023.
- Reuters: cobertura contemporánea de la advertencia bancaria, 23 de febrero de 2023.
- OCC: retirada de las declaraciones interinstitucionales para bancos nacionales, 7 de marzo de 2025.
- FDIC y Reserva Federal: retirada conjunta de las declaraciones sobre criptoactivos, 24 de abril de 2025.

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