La Division of Corporation Finance de la SEC publicó el 20 de marzo de 2025 una declaración sobre minería proof of work. Su personal sostuvo que, bajo los hechos descritos, minar individualmente o mediante determinados pools no implicaba oferta y venta de valores, por lo que los participantes no tenían que registrar esas actividades ante la Comisión.
Cripto-índice:
Qué entiende la SEC por minería proof of work
En una red proof of work, los mineros aportan capacidad computacional para validar transacciones y proponer bloques. El protocolo distribuye recompensas según reglas predeterminadas. El documento denominó “covered crypto assets” a los activos obtenidos de ese modo en redes públicas y sin permisos que funcionan mediante ese mecanismo de consenso.
La declaración distinguía al minero individual del integrante de un pool. El primero usa sus propios recursos y asume la variabilidad de encontrar un bloque. En el pool, varios participantes combinan potencia y un operador coordina tareas y reparte recompensas conforme a una fórmula.
Para el personal, las recompensas compensaban servicios computacionales y recursos aportados a la red. El minero no realizaba una inversión pasiva esperando que un promotor generara beneficios mediante esfuerzos empresariales. Por eso, en los supuestos analizados, no se cumplía el contrato de inversión del test de Howey.
El alcance era deliberadamente estrecho
El texto no afirmaba que todo negocio denominado minería quedara fuera de las leyes de valores. Contratos de cloud mining, ventas de equipos con gestión, participaciones en centros de datos o esquemas que prometen rendimiento pueden incluir una inversión en esfuerzos ajenos. Su estructura requiere un análisis separado.
Los pools descritos prestaban funciones administrativas limitadas, como coordinar trabajo y distribuir recompensas. Si un operador recauda capital, decide una estrategia discrecional y promete una rentabilidad basada en su gestión, los hechos se alejan de ese modelo. La tecnología de consenso no inmuniza al contrato comercial construido a su alrededor.
Además, era un pronunciamiento del personal, no una norma de la Comisión ni una sentencia. El documento indicaba que no tenía fuerza o efecto legal. Ofrecía una señal útil sobre aplicación, pero no impedía que un tribunal examinara otros hechos o que una ley distinta impusiera obligaciones.
Riesgos que seguían vigentes
Un minero debía atender licencias energéticas, contratos de suministro, ruido, impuestos, sanciones y AML cuando prestara servicios financieros adicionales. No ser una transacción de valores resuelve una cuestión concreta; no convierte la explotación en actividad ajena al derecho.
En los pools, el contrato debía explicar comisiones, método de cálculo, umbrales de pago y tratamiento de bloques reorganizados. También convenía separar fondos y proporcionar registros verificables. La declaración de la SEC no solucionaba disputas sobre reparto, disponibilidad o apropiación de recompensas.
La concentración de hashrate planteaba un riesgo de gobernanza para la red. No era el objeto del análisis de valores, pero podía afectar resiliencia y relaciones comerciales. Clientes e inversores necesitaban distinguir la seguridad del protocolo de la solvencia del operador que aloja equipos o anticipa pagos.
La comunicación debía reproducir los límites. Afirmar que “la SEC aprobó la minería” habría sido excesivo. Lo correcto era indicar que el personal no consideró valores las actividades especificadas y que productos con intermediación o promesas adicionales podían recibir otro tratamiento.
Perspectiva desde 2026
En marzo de 2026, la propia Comisión emitió una interpretación más amplia sobre activos y transacciones cripto que abordó expresamente protocol mining. Esa actuación institucional posterior es la referencia que debe consultarse para la posición vigente, junto con los hechos concretos y cualquier desarrollo judicial.
Desde agosto de 2026, la conclusión metodológica permanece: hay que separar la recompensa nativa del protocolo del contrato vendido al cliente. Minar directamente puede ser una prestación computacional, mientras financiar a una empresa para que mine y reparta beneficios puede estructurarse como inversión. La palabra “minería” no decide el resultado.
Fuentes
- SEC, Division of Corporation Finance: declaración sobre proof of work, 20 de marzo de 2025.
- CoinDesk: cobertura contemporánea, 20 de marzo de 2025.
- SEC: interpretación posterior sobre protocol mining, 17 de marzo de 2026.

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