La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) anunció el 3 de octubre de 2022 un acuerdo con Kim Kardashian por la promoción en Instagram de EMAX, el token de EthereumMax. La autoridad concluyó que la celebridad había recibido 250.000 dólares por la publicación sin revelar adecuadamente esa remuneración. Kardashian aceptó pagar 1,26 millones de dólares y colaborar con la investigación.
El caso convirtió una regla poco conocida del derecho de valores en una advertencia comprensible para todo el mercado: cuando el activo promocionado es un valor, indicar de forma genérica que existe publicidad no necesariamente basta. La ley federal exige informar de la naturaleza, la fuente y la cuantía de lo recibido a cambio de la recomendación.
Cripto-índice:
Qué resolvió realmente la SEC
Según la orden administrativa, Kardashian publicó un mensaje sobre EMAX que incluía un enlace a la web del proyecto, donde se ofrecían instrucciones para adquirir el token. Aunque la publicación incorporaba la etiqueta “#AD”, no explicaba que el pago ascendía a 250.000 dólares. Para la SEC, EMAX se ofrecía y vendía como un contrato de inversión y, por tanto, como un valor sujeto a la legislación federal.
La suma pactada incluía aproximadamente 260.000 dólares en restitución e intereses, correspondientes al pago promocional, y una sanción civil de un millón de dólares. Kardashian también se comprometió a no promocionar valores basados en criptoactivos durante tres años. El acuerdo se alcanzó sin que admitiera ni negara las conclusiones de la Comisión.
Esta última precisión es importante. La actuación terminó mediante una orden consentida, no después de un juicio sobre la naturaleza de EMAX ni mediante una sentencia que examinara todas las defensas posibles. El documento sí dejó firme la obligación asumida por Kardashian y la conclusión administrativa aplicada a su conducta concreta.
La regla especial para promocionar valores
La sección 17(b) de la Securities Act prohíbe publicar o difundir una recomendación sobre un valor a cambio de una contraprestación sin revelar por completo su recepción y su importe. Su objetivo es que el público pueda distinguir una opinión independiente de un mensaje financiado por el emisor o por quienes tienen interés en la oferta.
La obligación es más específica que una advertencia publicitaria genérica. Una etiqueta que indique contenido patrocinado puede alertar de que existe una relación comercial, pero no comunica necesariamente cuánto se pagó ni quién lo hizo. En productos de inversión, esos datos permiten valorar el posible conflicto de interés y el peso que merece la recomendación.
La norma tampoco convierte a un influencer en asesor financiero por el solo hecho de publicar. La responsabilidad analizada surgió de una promoción remunerada de un activo que la SEC calificó como valor. La categoría jurídica del activo y el contenido de la campaña siguen siendo cuestiones que deben estudiarse caso por caso.
Por qué cambió la gestión de campañas cripto
El expediente mostró que una campaña no podía tratarse únicamente como marketing. Antes de contratar a una celebridad, el proyecto y sus intermediarios debían evaluar si el token podía quedar dentro de la normativa de valores, revisar las afirmaciones del anuncio y documentar la remuneración y su divulgación. El propio promotor necesitaba conocer qué información debía aparecer de forma visible.
También elevó el riesgo reputacional. Una audiencia masiva podía recibir un mensaje en segundos, mientras que la explicación sobre liquidez, concentración, derechos asociados al token o volatilidad quedaba fuera de la publicación. El número de seguidores no sustituía la diligencia del inversor ni aportaba legitimidad regulatoria al producto.
Perspectiva desde 2026
El compromiso de no promocionar valores cripto durante tres años agotó su plazo en octubre de 2025. Eso no anuló la orden ni devolvió lo pagado: simplemente terminó una restricción temporal que formaba parte del acuerdo. La actuación continúa siendo una referencia práctica porque separa dos planos que con frecuencia se confunden, la publicidad comercial ordinaria y la promoción remunerada de valores.
La SEC mantuvo accesible y revisó en julio de 2025 su advertencia sobre ofertas cripto respaldadas por celebridades. En ella reiteró que el promotor de un token que sea valor debe revelar la naturaleza, el alcance y el importe de la compensación. Para una campaña preparada en 2026, la lección sigue siendo la misma: usar una herramienta de “contenido patrocinado” de la plataforma no reemplaza el análisis jurídico del activo ni las divulgaciones exigidas por la normativa financiera.
Fuentes
- SEC: acuerdo con Kim Kardashian por la promoción de EMAX, 3 de octubre de 2022.
- Reuters: cobertura contemporánea de la actuación, 3 de octubre de 2022.
- SEC: orden administrativa consentida, 3 de octubre de 2022.
- SEC: advertencia sobre promociones cripto respaldadas por celebridades, revisada el 21 de julio de 2025.

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