El acuerdo entre la SEC y Ripple encontró un límite judicial el 15 de mayo de 2025. Ambas partes habían pedido a la jueza Analisa Torres una indicación de que, si el tribunal de apelación devolvía el asunto, estaría dispuesta a retirar la orden permanente contra Ripple y reducir de 125.035.150 a 50 millones de dólares la sanción civil.
La jueza denegó la petición. El problema inmediato era procesal, pero el mensaje de fondo resultó más amplio: una agencia y una empresa pueden transigir sus recursos, pero no pueden borrar una sentencia definitiva sin explicar por qué concurren las circunstancias excepcionales exigidas para modificarla.
Cripto-índice:
Qué proponía el acuerdo entre la SEC y Ripple
El litigio había comenzado en diciembre de 2020. En 2023, el tribunal distinguió entre ventas institucionales de XRP, que consideró ofertas de valores no registradas, y ventas programáticas en exchanges, que no superaron el análisis aplicado por la jueza en atención a sus circunstancias. En agosto de 2024 llegó la sentencia final, con sanción e injunction frente a futuras infracciones de registro.
La SEC apeló parte de las conclusiones y Ripple presentó una apelación cruzada. Tras el cambio de política de la Comisión en 2025, las partes anunciaron un marco para terminar la controversia. Ripple pagaría 50 millones; el resto del importe depositado se devolvería a la empresa; y la prohibición judicial permanente quedaría disuelta.
Para ejecutar ese plan necesitaban algo más que retirar las apelaciones. La sentencia pertenecía al tribunal de distrito y solo podía alterarse mediante el cauce procesal adecuado. Las partes solicitaron una “decisión indicativa”: una señal de que la jueza modificaría su resolución si el Segundo Circuito le devolvía jurisdicción.
Por qué el tribunal rechazó la primera petición
La orden del 15 de mayo señaló que la solicitud no cumplía los requisitos formales de una moción y que las partes no habían afrontado el estándar aplicable a una sentencia definitiva. Invocar que habían alcanzado un acuerdo y que la política de la SEC había cambiado no explicaba por sí solo las circunstancias excepcionales necesarias.
La decisión no significó que la jueza reabriera lo resuelto sobre XRP ni que prohibiera a las partes desistir de sus recursos. Tampoco fue un nuevo pronunciamiento sobre si el token era un valor en abstracto. Se limitó a preservar el efecto de la sentencia mientras no existiera una justificación jurídicamente suficiente para modificar sus remedios.
Las partes volvieron a intentarlo con una presentación más desarrollada. El 26 de junio, el tribunal volvió a rechazar la petición y consideró que no habían demostrado circunstancias excepcionales ni que la modificación solicitada sirviera al interés público. Ese segundo rechazo dejó claro que el defecto no era solamente de formato.
Por qué fue relevante para el sector
El episodio mostró la separación entre discreción administrativa y autoridad judicial. La SEC decide cómo emplea sus recursos y puede cambiar prioridades, pero una sentencia final no se convierte en provisional cuando cambia la dirección política de la agencia. La estabilidad de las resoluciones protege tanto la función de los tribunales como la confianza en sus efectos.
Para emisores y exchanges, también impidió interpretar el acuerdo anunciado como una eliminación inmediata de las conclusiones de 2023 y 2024. Las diferencias entre ventas institucionales, ventas programáticas y otras distribuciones continuaban ligadas a los hechos examinados. Ninguna de ellas creó una clasificación universal para toda operación futura con XRP.
Perspectiva desde 2026
El desenlace llegó el 7 de agosto de 2025. La SEC, Ripple y los directivos desistieron de la apelación y de la apelación cruzada, cada parte con sus propios costes. Como no consiguieron modificar los remedios, permanecieron vigentes la sanción de 125.035.150 dólares y la orden permanente de la sentencia de 2024.
Por tanto, el acuerdo entre la SEC y Ripple terminó el litigio, pero no en los términos económicos y judiciales propuestos en mayo. No hubo una sentencia del Segundo Circuito capaz de crear precedente de apelación. Hasta agosto de 2026, la resolución del tribunal de distrito sigue siendo el resultado que debe leerse con atención a cada modalidad de venta analizada.
Fuentes
- SEC: anuncio del marco de acuerdo con Ripple, 8 de mayo de 2025.
- Tribunal del Distrito Sur de Nueva York: orden de rechazo, 15 de mayo de 2025.
- SEC: desistimiento conjunto de las apelaciones, 7 de agosto de 2025.
- SEC: orden que confirma la permanencia de la injunction, 8 de agosto de 2025.

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