El Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York (NYDFS) anunció el 4 de enero de 2023 un acuerdo de 100 millones de dólares con Coinbase. El supervisor había detectado deficiencias prolongadas en identificación de clientes, seguimiento de operaciones e informes de actividad sospechosa. La cifra no era una multa íntegra: se dividía entre una sanción de 50 millones y una inversión obligatoria de otros 50 millones en cumplimiento.
Coinbase conservó sus licencias y pudo seguir operando bajo supervisión. El acuerdo mostró precisamente que una BitLicense y una licencia de transmisión de dinero no son una aprobación permanente de todos los controles. La entidad regulada debe adaptarlos al tamaño y complejidad que alcance su negocio.
Cripto-índice:
Qué falló en el programa de Coinbase
Según el NYDFS, el programa contra el blanqueo de capitales y la financiación ilícita no creció al mismo ritmo que la plataforma. La diligencia debida sobre clientes se había convertido en ocasiones en un ejercicio formal, sin analizar suficientemente el riesgo real de determinadas cuentas y actividades.
La vigilancia de transacciones acumuló una señal especialmente visible. A finales de 2021 existía un retraso de más de 100.000 alertas pendientes de revisión. Una alerta no prueba que haya delito, pero debe investigarse a tiempo para decidir si procede bloquear, recabar información o presentar un informe de actividad sospechosa.
El retraso afectó también a esos informes. Cuando una plataforma tarda meses en revisar movimientos, la comunicación a las autoridades pierde parte de su utilidad para seguir fondos o evitar nuevas operaciones. El problema no era utilizar blockchain, sino carecer de personas, procesos y tecnología suficientes para el volumen generado.
Las obligaciones detrás de la sanción
El acuerdo se apoyó en la legislación bancaria de Nueva York y en sus normas sobre moneda virtual, transmisores de dinero, monitorización de operaciones y ciberseguridad. Esas disposiciones obligan a conocer al cliente, aplicar controles basados en riesgo, conservar registros y comunicar actividad sospechosa.
Coinbase aceptó continuar trabajando con un monitor independiente que ya había sido designado durante la investigación. El monitor debía comprobar la ejecución del plan de corrección y podía informar al supervisor. La inversión de 50 millones no era una donación ni una compensación a usuarios: estaba destinada a personal, sistemas y medidas aprobadas para remediar las deficiencias.
La resolución no sostuvo que todos los clientes de Coinbase fueran sospechosos ni que cada operación retrasada encubriera un delito. Tampoco decidió si los tokens listados eran valores. Su objeto era más concreto: la capacidad de una entidad licenciada para detectar y gestionar riesgos financieros ilícitos.
Por qué fue relevante para los exchanges
El caso dejó una referencia cuantitativa y operativa para el sector. Crecer rápidamente no excusa acumular alertas ni sustituye la evaluación de riesgos por verificaciones automáticas mínimas. Una plataforma debe prever que más usuarios, activos y jurisdicciones multiplican tanto las operaciones legítimas como los patrones que requieren examen.
También mostró el coste de corregir tarde. La sanción fue solo una parte: la compañía tuvo que financiar la transformación, dedicar recursos internos y trabajar bajo revisión independiente. Para un exchange pequeño, una obligación semejante puede comprometer su viabilidad aunque la multa nominal sea menor.
Desde el punto de vista del usuario, KYC y monitorización no garantizan que una plataforma sea solvente ni que cada token sea adecuado. Son controles orientados a identificar personas, sanciones y movimientos sospechosos. Conviene no confundir el cumplimiento AML con una aprobación pública de todo el modelo de negocio.
Perspectiva desde 2026
El acuerdo estableció al menos un año adicional de monitorización, pero el comunicado público no anunció una fecha automática en la que todas las obligaciones quedarían extinguidas. Por ello, no sería correcto afirmar sin una resolución posterior que el NYDFS certificó una corrección total. El hito verificable es que Coinbase aceptó la sanción, la inversión y la supervisión reforzada.
La influencia del modelo sí se hizo visible. En abril de 2025, el NYDFS impuso a Block una sanción de 40 millones por deficiencias AML en Cash App y exigió otro monitor independiente. Otras actuaciones combinaron multas con inversiones obligatorias en sistemas. Desde agosto de 2026, el acuerdo de Coinbase puede leerse como una plantilla de supervisión: no expulsar necesariamente al operador licenciado, sino exigir capital, control externo y una corrección medible. Esa continuidad también confirma que el cumplimiento de un exchange se evalúa como el de cualquier otra institución financiera, no con un estándar rebajado por utilizar criptoactivos.
Fuentes
- NYDFS: acuerdo de 100 millones de dólares con Coinbase, 4 de enero de 2023.
- Associated Press: cobertura contemporánea del acuerdo, 4 de enero de 2023.
- NYDFS: acuerdo AML con Block y exigencia de monitor independiente, 10 de abril de 2025.

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