La jueza federal Katherine Polk Failla rechazó el 27 de marzo de 2024 la mayor parte de la petición de Coinbase para cerrar anticipadamente el litigio iniciado por la Securities and Exchange Commission (SEC). El avance judicial de la demanda contra Coinbase permitió continuar las reclamaciones sobre exchange, corredor, compensación y staking. La teoría de corretaje referida a Coinbase Wallet sí fue desestimada.
Cripto-índice:
Avance judicial de la demanda contra Coinbase
La SEC había demandado a Coinbase en junio de 2023. Alegó que la empresa operaba simultáneamente como bolsa, corredor y agencia de compensación sin los registros exigidos, y que había ofrecido mediante su servicio de staking valores no registrados. Para sostener el caso identificó operaciones con determinados criptoactivos que, a su juicio, podían constituir contratos de inversión.
Coinbase pidió la desestimación alegando, entre otras cuestiones, que las transacciones secundarias sobre tokens no incorporaban el tipo de compromiso contractual necesario y que la agencia estaba excediendo su autoridad. En la fase inicial, el tribunal debía asumir como ciertas las alegaciones bien formuladas y decidir si podían dar lugar a una reclamación jurídica, no resolver todavía qué hechos se probarían.
La jueza concluyó que la SEC había planteado una teoría plausible para que avanzaran las reclamaciones principales y la relativa al staking. Sin embargo, no consideró suficientemente alegado que Coinbase actuara como corredor por ofrecer el monedero de autocustodia Coinbase Wallet. La orden fue, por tanto, una victoria parcial para cada parte.
Claves jurídicas y regulatorias
El debate giraba alrededor de la prueba del contrato de inversión derivada del caso Howey: inversión de dinero en una empresa común con una expectativa razonable de beneficios basada en los esfuerzos de otros. El tribunal no declaró que todos los tokens fueran valores por naturaleza. Examinó cómo se ofrecían y negociaban los activos mencionados y qué expectativas podían crear los promotores.
En el staking, la SEC sostenía que Coinbase agrupaba activos, organizaba la participación técnica y distribuía rendimientos a clientes. Coinbase replicaba que prestaba un servicio informático sobre activos del usuario. Permitir que la reclamación avanzara no resolvía esa controversia, pero obligaba a seguir con prueba, escritos y, potencialmente, juicio.
La desestimación sobre Wallet marcó un límite distinto. Facilitar software que permite al usuario controlar sus claves y conectarse a protocolos no convierte necesariamente al proveedor en corredor. Aun así, el fallo no otorgó inmunidad a cualquier monedero: comisiones, recomendación, control de órdenes y custodia pueden cambiar el análisis.
Por qué fue relevante para el sector
Coinbase era una empresa cotizada y una de las principales puertas de entrada al mercado estadounidense. Si las teorías de la SEC prosperaban, numerosos exchanges tendrían que revisar registro, separación de funciones, listado de activos y servicios de rendimiento. El litigio se convirtió así en una prueba del alcance de normas diseñadas para mercados tradicionales.
La resolución también mostró la importancia de separar producto por producto. La misma empresa podía afrontar una reclamación viable por una plataforma centralizada y obtener la desestimación respecto de un monedero. Para el cumplimiento, describir todo como «cripto» ocultaba diferencias relevantes de control, intermediación, custodia y remuneración.
En esa fecha el caso seguía abierto y el resultado no estaba asegurado. Titulares que presentaran la orden como una condena de Coinbase confundían el estándar procesal de una moción de desestimación con una decisión después de examinar todas las pruebas.
Perspectiva desde 2026
La disputa no llegó a juicio. El 27 de febrero de 2025, la SEC y Coinbase presentaron una estipulación para desestimar la demanda con perjuicio, lo que impide a la agencia volver a presentar esas mismas reclamaciones. La Comisión explicó que actuaba por discreción política para facilitar la revisión de su enfoque regulatorio sobre criptoactivos.
La SEC dejó expresamente escrito que el desistimiento no se basaba en una evaluación de los méritos y que no debía interpretarse como su posición en otros asuntos. Por eso, el cierre no convirtió la orden de marzo en una sentencia definitiva favorable a la agencia ni produjo una declaración judicial general sobre el staking o los tokens citados.
A agosto de 2026, el expediente estaba terminado, mientras que las preguntas jurídicas más amplias seguían dependiendo de legislación, reglamentos y otros casos. La lección duradera es procesal: una reclamación puede superar el primer filtro y desaparecer después por una decisión institucional. Para valorar precedentes importa saber qué resolvió realmente el tribunal y qué quedó sin decidir.
Fuentes
- Coinbase: expediente documental del litigio con la SEC, consultado en agosto de 2026.
- Reuters: cobertura contemporánea de la decisión, 27 de marzo de 2024.
- SEC: anuncio del desistimiento de la demanda, 27 de febrero de 2025.
- SEC y Coinbase: estipulación conjunta de desestimación, 27 de febrero de 2025.

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