La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) acusó el 9 de febrero de 2023 a dos entidades de Kraken de ofrecer sin registro su programa de staking como servicio. El acuerdo puso fin inmediato al staking de Kraken en EEUU tal como funcionaba entonces e impuso 30 millones de dólares entre restitución de beneficios, intereses y sanción civil.
Kraken aceptó una sentencia consentida sin admitir ni negar las alegaciones. Por tanto, el expediente produjo obligaciones vinculantes para las entidades demandadas, pero no una sentencia tras juicio que declarase que cualquier forma de staking, cualquier token de prueba de participación o la actividad del protocolo fueran valores.
Cripto-índice:
Cómo funcionaba el staking de Kraken en EEUU
Según la demanda, los clientes transferían determinados criptoactivos a Kraken y la plataforma los agrupaba para participar en redes de prueba de participación. Kraken anunciaba rendimientos anuales que podían llegar al 21 %, fijaba las recompensas ofrecidas y conservaba discrecionalidad sobre la manera de obtenerlas. El cliente no gestionaba directamente un nodo ni controlaba durante el servicio los activos entregados.
La SEC sostuvo que el conjunto de aportación de tokens, gestión por el intermediario y expectativa de rendimiento constituía un contrato de inversión. Su objeción no se limitaba a la tecnología que valida bloques: se dirigía al producto comercial construido sobre ella, a la dependencia respecto de Kraken y a la ausencia de información registrada sobre riesgos, comisiones y situación financiera.
La resolución ordenó cesar la oferta o venta de valores mediante servicios o programas de staking y estableció una prohibición permanente en esos términos. Los clientes estadounidenses debían dejar de participar en el programa afectado y recibir sus activos conforme al proceso de cierre, con particularidades para ether derivadas del calendario técnico de Ethereum.
Registro, custodia y riesgos del servicio
El registro de una oferta de valores pretende que el inversor reciba información comparable antes de entregar su dinero o activos. En un programa de staking intermediado, resultan relevantes la propiedad de los tokens, el riesgo de penalización del validador, los períodos de bloqueo, la fórmula de recompensas, las comisiones y lo que ocurriría si el proveedor entrase en insolvencia.
Esos elementos pueden variar mucho. Un usuario puede operar su propio validador, delegar sin transferir la custodia, entregar activos a un custodio o adquirir un token líquido que represente una posición bloqueada. El acuerdo no sustituyó el análisis jurídico de cada estructura. La comisionada Hester Peirce discrepó públicamente y criticó que la SEC utilizara una actuación sancionadora sin ofrecer una vía practicable de registro.
Para los exchanges, el mensaje fue que llamar “recompensa de red” al rendimiento no elimina la posible aportación empresarial del intermediario. Si este decide activos, tiempos y pagos, combina saldos de clientes o promete cubrir resultados, el producto puede presentar rasgos distintos del staking ejecutado directamente por el protocolo.
Por qué fue relevante para el sector
Kraken era una plataforma de gran tamaño y el cierre afectó de forma inmediata a usuarios estadounidenses. Otros proveedores tuvieron que revisar contratos, publicidad y control sobre los tokens. La actuación también hizo visible una tensión regulatoria: la SEC exigía registro, mientras parte del sector sostenía que no existía un formulario adaptado a la mecánica de estas redes.
Para el usuario, la rentabilidad dejó de ser el único criterio. Había que preguntar quién custodia, quién selecciona validadores, quién soporta una penalización y si la recompensa depende del protocolo o de una promesa propia de la empresa. Dos productos con una cifra anual parecida podían generar relaciones jurídicas y riesgos muy diferentes.
Perspectiva desde 2026
En enero de 2025, Kraken anunció un nuevo producto de staking onchain para clientes de determinados estados y territorios estadounidenses. Ese regreso comercial no anuló la sentencia de 2023 ni equivalió a una aprobación individual de la SEC; reflejó un diseño distinto y un entorno regulatorio en evolución.
El 29 de mayo de 2025, la División de Finanzas Corporativas de la SEC publicó su opinión de que ciertas actividades de staking de protocolo, incluidas algunas prestadas por terceros, no implican una oferta de valores. El propio documento aclara que es una declaración del personal sin fuerza legal, excluye variantes como el restaking y puede no aplicarse cuando el custodio decide si, cuándo o cuánto poner en staking. Visto desde 2026, esa delimitación confirma la cautela central del caso Kraken: el resultado depende de la estructura concreta, no de una etiqueta universal.
Fuentes
- SEC: acuerdo sobre el programa de staking como servicio de Kraken, 9 de febrero de 2023.
- Axios: cobertura contemporánea del cierre del programa, 9 de febrero de 2023.
- Kraken: lanzamiento posterior de un producto de staking onchain, 30 de enero de 2025.
- Personal de la SEC: declaración sobre determinadas actividades de staking de protocolo, 29 de mayo de 2025.
