El Banco Popular de China y otros siete organismos publicaron el 6 de febrero de 2026 una notificación conjunta. El refuerzo de la prohibición cripto en China reiteró que las monedas virtuales no son de curso legal y extendió la atención a stablecoins offshore denominadas en renminbi y a la tokenización de activos reales.
La comunicación no inauguró la prohibición china. Las autoridades ya consideraban ilegales múltiples actividades financieras relacionadas con monedas virtuales. Su relevancia estuvo en precisar nuevas estructuras que podían intentar sortear esa política mediante sociedades extranjeras, activos de respaldo o etiquetas como “RWA”.
Cripto-índice:
Alcance del refuerzo de la prohibición cripto en China
La notificación volvió a señalar que bitcoin, ether y stablecoins como USDT no tienen la condición de moneda legal. Negociación, emisión, intermediación, financiación y otros servicios financieros vinculados permanecían prohibidos cuando entraban en las categorías descritas por las autoridades.
El documento añadió una restricción expresa a la emisión no autorizada en el extranjero de stablecoins denominadas en renminbi. La ubicación formal del emisor no bastaba para desligar una actividad del interés monetario chino cuando el producto referenciaba su moneda o se dirigía al mercado doméstico.
También limitó la tokenización doméstica de real-world assets salvo canales e infraestructuras aprobados. Representar digitalmente inmuebles, derechos de cobro o materias primas no convertía automáticamente la operación en lícita. El activo subyacente y la emisión tokenizada podían quedar sometidos a autorizaciones distintas.
Proveedores auxiliares dentro del riesgo
La notificación no se dirigió solo a exchanges y emisores. Alcanzó el apoyo de entidades financieras, proveedores de pagos, empresas tecnológicas, marketing e intermediarios. Facilitar cuentas, liquidación, publicidad o infraestructura podía contribuir a una actividad prohibida aunque el proveedor no emitiera el token.
Para grupos internacionales, esto elevó la importancia de controles geográficos, lenguaje de promociones y relaciones con usuarios de China continental. Bloquear una dirección IP de forma aislada no resuelve necesariamente el análisis si existen agentes, pagos o campañas dirigidas al territorio.
Las redes públicas presentan además un problema de acceso técnico global. La posibilidad de ejecutar un contrato no implica autorización jurídica para comercializarlo. Equipos y front ends deben separar disponibilidad del código de prestación de servicios.
Los grupos con filiales fuera de China también deben revisar si personal, infraestructura o decisiones tomadas dentro del país apoyan la emisión extranjera. La notificación buscó evitar que la fragmentación societaria ocultara una actividad económicamente conectada con el mercado doméstico. Contratos con proveedores, monedas de cobro y origen de campañas son indicios relevantes.
RWA no significó vía libre
La tokenización de activos reales suele presentarse como alternativa más conservadora que las criptomonedas sin respaldo. Sin embargo, puede implicar captación, negociación, custodia, pagos transfronterizos y exportación de capital. China mantuvo esas funciones dentro de canales supervisados.
La prohibición no impide todo uso de blockchain. Infraestructuras autorizadas pueden emplear registro distribuido para finalidades aprobadas. La línea regulatoria se sitúa en quién emite, qué derecho circula, cómo se negocia y qué conexiones existen con financiación y moneda, no en la tecnología por sí sola.
Perspectiva desde 2026
Hasta agosto de 2026, no se había anunciado una apertura general que sustituyera la notificación. El marco siguió combinando prohibición de actividades de monedas virtuales con experimentación institucional controlada. Interpretar una iniciativa local de blockchain como reversión nacional de la política cripto seguiría siendo incorrecto.
El efecto duradero del texto fue cerrar argumentos basados en forma: emitir offshore, usar renminbi tokenizado o respaldar el token con un activo real no elimina el perímetro. Para operar con conexiones chinas resulta necesario identificar autorizaciones concretas y asumir que la regla general continúa siendo restrictiva.
Fuentes
- Comisión Reguladora de Valores de China: notificación conjunta, 6 de febrero de 2026.
- Reuters: cobertura contemporánea de las restricciones, 6 de febrero de 2026.

Participa en la conversación
Comparte una duda, un matiz o una experiencia relacionada con este análisis. Leemos todos los comentarios.