El Gobierno de Canadá presentó el 4 de noviembre de 2025, dentro de su presupuesto federal, un marco federal canadiense para stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria. La propuesta incluyó registro ante el Bank of Canada, reservas líquidas uno a uno y reembolso a la par. El anuncio presupuestario marcó una decisión política y legislativa; no autorizó de inmediato a ningún emisor.
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Qué stablecoins entraban en el marco
El régimen se dirigía a entidades no financieras que emitieran tokens referenciados a una sola moneda fiat y los pusieran a disposición de personas en Canadá. Alcanzaba tanto a emisores domésticos como extranjeros. No pretendía regular del mismo modo stablecoins algorítmicas, tokens respaldados por una cesta de activos o productos ya sometidos a un supervisor prudencial bancario.
La elección importaba porque el riesgo principal era cumplir la promesa de reembolso. Si cada token representa un dólar canadiense o estadounidense, el emisor necesita activos de alta calidad, líquidos y denominados en la misma moneda. Usar deuda de riesgo, criptoactivos volátiles o reservas en otra divisa introduciría pérdidas y descalces.
El presupuesto anunció una reserva de al menos uno a uno y una política pública de redención a la par. Eso no significaba seguro de depósitos ni curso legal. Los emisores no podían presentar el token como un depósito bancario asegurado y el marco contemplaba restricciones sobre intereses o rendimiento pagado al titular.
Supervisión del Bank of Canada
La propuesta encomendó al Bank of Canada administrar un registro y ejercer supervisión prudencial. Los solicitantes debían aportar información sobre propiedad, estructura, situación financiera, tecnología y funcionamiento de la stablecoin. El supervisor podría requerir datos continuos y reaccionar frente a incumplimientos mediante acuerdos y sanciones administrativas.
El modelo complementaba la Retail Payment Activities Act. Un emisor podía quedar sujeto al nuevo régimen por crear la stablecoin y, además, a normas de servicios de pago por facilitar su transferencia. Las plataformas de negociación continuaban dentro del ámbito de los reguladores provinciales de valores. Una licencia no sustituía las demás.
Gobierno corporativo, seguridad de datos, gestión de riesgos y planes de recuperación y resolución formaban parte del diseño. La reserva es esencial, pero no basta: un emisor puede ser solvente y aun así sufrir una interrupción, perder claves o impedir redenciones por fallos operativos. Las reglas buscaban que la promesa sobreviviera a esos escenarios.
La relación con blanqueo y seguridad nacional
Los emisores también debían cumplir el régimen canadiense contra el blanqueo como empresas de servicios monetarios que operan con moneda virtual. Eso implicaba registro ante FINTRAC, identificación, registros, reportes y evaluación de riesgo. El nuevo supervisor prudencial no reemplazaba esa capa.
El proyecto reservó facultades al ministro de Finanzas por razones de seguridad nacional e interés público. La expansión internacional de un token podía conectar pagos, sanciones y flujos transfronterizos. Para un emisor extranjero, estar autorizado en otra jurisdicción no garantizaba acceso automático a clientes canadienses.
Una pieza distinta de la regulación de exchanges
Canadá ya aplicaba requisitos de valores a plataformas de negociación cripto. El marco de noviembre se centró en la emisión y solvencia del token fiat. Un exchange que ofrece una stablecoin de un tercero no se convierte por ello en emisor, pero debe comprobar si el activo puede distribuirse y cómo custodia los saldos del cliente.
La separación ayuda a asignar responsabilidad. El emisor responde por reservas y redención; el intermediario, por ejecución, custodia e información; y el usuario necesita conocer ambas entidades. Una marca compartida o una interfaz única no elimina esa pluralidad contractual.
Perspectiva desde 2026
El anuncio avanzó después de noviembre. La legislación de implementación recibió Royal Assent el 26 de marzo de 2026 e incorporó la Stablecoin Act, mientras el Gobierno y el Bank of Canada comenzaron a preparar reglamentos. La información oficial prevé entre doce y dieciocho meses de desarrollo desde comienzos de 2026 y entrada en vigor en 2027.
Por eso, desde agosto de 2026 debe distinguirse la ley aprobada del régimen operativo futuro. Todavía son necesarios reglamentos, consulta y registro efectivo. El hito de noviembre fue la elección del modelo; la autorización de emisores llegará solo cuando se cumplan las condiciones y fechas de aplicación.
Fuentes
- Gobierno de Canadá: Budget 2025, 4 de noviembre de 2025.
- Departamento de Finanzas: explicación oficial del marco de stablecoins, 2026.
- FINTRAC: entrada legislativa de la Stablecoin Act, 2026.

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