El Comité del Tesoro de la Cámara de los Comunes recomendó el 17 de mayo de 2023 regular la negociación cripto como juego de azar cuando consumidores minoristas operaran con activos sin respaldo, como bitcoin o ether. La propuesta llamó la atención por apartarse del marco de servicios financieros que preparaba el Gobierno británico, pero nunca fue por sí misma una norma vinculante.
Cripto-índice:
Qué ocurrió
Tras una investigación parlamentaria, el comité publicó un informe sobre riesgos y oportunidades de los criptoactivos. Consideró que la volatilidad, la ausencia de valor intrínseco identificable y la posibilidad de perder toda la inversión hacían que la negociación minorista de ciertos tokens se pareciera más a apostar que a utilizar un servicio financiero tradicional.
Los diputados temían que regular esos activos como productos financieros generase un «efecto halo»: el consumidor podría interpretar la supervisión como una señal de seguridad o respaldo público. Por ello recomendaron que el Gobierno tratase la negociación y la inversión minorista en criptoactivos sin respaldo como juego de azar.
El informe no propuso encajar de la misma manera todas las aplicaciones de la tecnología. Reconoció posibles usos de los registros distribuidos en pagos y mercados, y diferenció las stablecoins empleadas para transferencias. La recomendación se dirigía a la actividad especulativa minorista en activos sin respaldo, no a declarar jurídicamente que toda cadena de bloques fuera un casino.
Claves jurídicas y regulatorias
Un comité parlamentario examina políticas, recibe pruebas y formula recomendaciones, pero no legisla mediante su informe. Para cambiar el régimen se necesitaba una decisión del Gobierno y, en su caso, legislación aprobada por el Parlamento. En mayo de 2023 la propuesta debía describirse como una posición política influyente, no como la clasificación legal británica de bitcoin o ether.
La elección entre juego y servicios financieros tenía consecuencias prácticas. El marco financiero se centra en autorización, conducta, conflictos, custodia, información y estabilidad del mercado. La regulación del juego persigue también proteger a consumidores y menores, pero utiliza licencias, controles publicitarios y herramientas diseñadas para apuestas. Las autoridades competentes y las expectativas de cumplimiento serían distintas.
El comité señaló además que ninguna etiqueta elimina el riesgo. Una empresa regulada puede quebrar y un activo regulado puede perder valor. La cuestión era si el sistema debía controlar la actividad como intermediación financiera o asumir que la operación minorista perseguía principalmente una ganancia especulativa comparable a una apuesta.
Por qué fue relevante para el sector
La recomendación puso en duda la estrategia británica de atraer negocios de criptoactivos dentro de un perímetro financiero. Para exchanges y proveedores de cartera, un enfoque de juego habría alterado licencias, publicidad, fiscalidad y diseño de productos. También podía dificultar que una misma empresa combinara servicios de pago o custodia con negociación especulativa.
Para los consumidores, el debate hizo visible una diferencia que la palabra «regulado» suele ocultar. La supervisión no implica garantía de rentabilidad ni cobertura automática por sistemas de indemnización. La claridad sobre protección efectiva, derecho de reclamación y custodia era más importante que la imagen de legitimidad producida por una licencia.
La discusión tuvo eco internacional porque otros países también buscaban una categoría adecuada para activos que pueden funcionar como medio de intercambio, objeto de inversión o acceso a una aplicación. El informe ofreció una respuesta contundente, aunque no fue la adoptada por el Ejecutivo.
Perspectiva desde 2026
El Gobierno británico rechazó formalmente la recomendación el 20 de julio de 2023. Argumentó que tratar la negociación como juego de azar entraría en conflicto con enfoques internacionales y no abordaría de manera suficiente riesgos como la manipulación, la combinación de funciones o las deficiencias de custodia. Mantuvo la intención de incorporar los criptoactivos al marco de servicios financieros.
Los acontecimientos posteriores confirmaron esa elección. El Reino Unido aplicó desde octubre de 2023 reglas de promociones financieras a comunicaciones dirigidas a consumidores y desarrolló, mediante legislación posterior, un régimen financiero más amplio para actividades con criptoactivos. Desde agosto de 2026, la recomendación del comité conserva valor como advertencia sobre especulación y percepción de seguridad, pero no describe el derecho británico vigente ni una clasificación finalmente adoptada.
Fuentes
- Comité del Tesoro: recomendación sobre negociación minorista de criptoactivos, 17 de mayo de 2023.
- Reuters, vía ThePrint: cobertura contemporánea del informe, 17 de mayo de 2023.
- Comité del Tesoro: respuesta del Gobierno a la recomendación, 20 de julio de 2023.

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