La fiscal general de Nueva York, Letitia James, presentó el 5 de mayo de 2023 una propuesta legislativa para ampliar la supervisión de las empresas de criptoactivos. La CRPTO Act de Nueva York buscaba limitar conflictos de interés, reforzar la protección de clientes y conceder nuevas facultades de aplicación a la fiscalía estatal. En aquel momento era una propuesta: no una norma aprobada ni una obligación ya exigible.
Cripto-índice:
Qué ocurrió
El nombre completo del proyecto impulsado por la Fiscalía era Crypto Regulation, Protection, Transparency and Oversight Act. El anuncio lo presentó como una respuesta a fraudes, quiebras y pérdidas sufridas por consumidores en un mercado donde distintas funciones podían quedar concentradas en una misma empresa.
Entre sus medidas, la propuesta pretendía impedir determinadas combinaciones de actividades. Un operador de mercado no podría negociar por cuenta propia contra sus clientes, y se planteaban separaciones entre las funciones de exchange, intermediario, emisor y asesor. También se anunciaban obligaciones de información financiera, controles sobre conflictos y estándares para proteger los activos entregados por usuarios.
La iniciativa incluía la posibilidad de exigir reembolsos a clientes víctimas de fraude y ampliar la capacidad de la Fiscalía para sancionar infracciones. La cobertura contemporánea destacó su alcance, pero también que todavía necesitaba recorrer el procedimiento legislativo estatal. Presentarla entonces como la regulación vigente habría confundido la propuesta política con el derecho aplicable.
Claves jurídicas y regulatorias
La CRPTO Act partía de una cuestión clásica en regulación financiera: una empresa integrada puede controlar la admisión de activos, la ejecución de operaciones, la custodia y su propia negociación. Esa acumulación facilita economías de escala, pero también crea incentivos para favorecer productos propios, usar información de clientes o trasladar riesgos entre entidades relacionadas.
El texto anunciado añadía una capa estatal a un entorno ya complejo. Nueva York contaba con el régimen de licencias de moneda virtual administrado por el Departamento de Servicios Financieros, mientras las autoridades federales discutían si determinados tokens u operaciones quedaban bajo las leyes de valores o materias primas. La propuesta de la fiscal general no eliminaba esas competencias ni sustituía las autorizaciones existentes.
También era importante distinguir el lenguaje de protección al consumidor de una garantía frente a pérdidas. Reglas de custodia, divulgación y separación funcional pueden reducir ciertos riesgos, pero no convierten los criptoactivos en productos asegurados ni evitan la volatilidad. La eficacia dependería del texto finalmente aprobado, sus excepciones, la coordinación entre supervisores y la capacidad de hacer cumplir las obligaciones.
Por qué fue relevante para el sector
Nueva York es un centro financiero y sus decisiones suelen influir en el diseño de cumplimiento de empresas que operan en Estados Unidos. Un régimen adicional sobre conflictos y custodia podía obligar a separar sociedades, modificar modelos de ingresos y documentar de forma más clara quién conservaba los activos del cliente.
Para exchanges y emisores, el anuncio mostró que el debate ya no se limitaba a clasificar un token. La gobernanza de la plataforma, la segregación de fondos, la publicidad y las operaciones con partes vinculadas podían ser objeto de controles específicos. Para los usuarios, puso el foco en preguntas prácticas: quién custodia, si la empresa negocia por cuenta propia y qué recurso existe cuando se produce un fraude.
Perspectiva desde 2026
La evolución posterior obliga a conservar la etiqueta de propuesta. En las fuentes oficiales consultadas para esta revisión no consta la promulgación ni la entrada en vigor de una ley estatal denominada CRPTO Act. Además, la resolución 0647-2023 del Ayuntamiento de Nueva York, que pedía a la legislatura estatal aprobar la iniciativa, terminó archivada al cierre de la sesión municipal el 31 de diciembre de 2023.
Ese archivo municipal no equivale por sí solo a una votación de la legislatura del Estado, pero sí confirma que el apoyo político citado no produjo una norma municipal. Desde agosto de 2026, la noticia debe leerse como un programa regulatorio influyente, no como derecho vigente. Las empresas siguen teniendo que comprobar las licencias y reglas efectivamente aplicables en Nueva York, sin atribuir a esta propuesta obligaciones que nunca llegaron a promulgarse bajo ese nombre.
Fuentes
- Fiscalía General de Nueva York: presentación de la CRPTO Act, 5 de mayo de 2023.
- The Block: cobertura contemporánea de la propuesta regulatoria, 5 de mayo de 2023.
- Ayuntamiento de Nueva York: expediente de la resolución 0647-2023, estado final de 31 de diciembre de 2023.

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