El juez federal Victor Marrero rechazó el 22 de febrero de 2023 la solicitud de Dapper Labs y su consejero delegado para desestimar una demanda colectiva sobre los NBA Top Shot Moments. En aquella fase inicial, el caso NBA Top Shot contenía alegaciones suficientes para considerar plausible que esos NFT se hubieran ofrecido como contratos de inversión sin registro.
La decisión no declaró responsables a los demandados y tampoco resolvió que todos los NFT fueran valores. Al decidir una petición de desestimación, el tribunal debía aceptar como ciertas las alegaciones bien formuladas y preguntar si, de probarse, podían encajar en la ley. La prueba, las defensas y los daños quedaban para fases posteriores.
Cripto-índice:
Qué examinó el caso NBA Top Shot
NBA Top Shot permitía comprar coleccionables digitales con vídeos de jugadas de baloncesto, denominados Moments. Dapper los emitía sobre Flow, una blockchain desarrollada por la propia compañía, y administraba el mercado en el que podían revenderse. La demanda alegaba que la empresa controlaba elementos esenciales para que el producto conservara utilidad y liquidez.
El tribunal aplicó el test de Howey: inversión de dinero en una empresa común con expectativa razonable de beneficios derivados de los esfuerzos de otros. En esta etapa consideró plausible una empresa común porque el valor de los Moments, el token FLOW y la actividad de Dapper podían estar conectados dentro de un mismo ecosistema. También dio importancia al papel de la empresa en el mercado secundario y en la promoción de la colección.
La expectativa de beneficio no dependía de que cada comprador fuera un especulador profesional. El juez examinó mensajes y mecanismos que, según la demanda, animaban a entender los Moments como activos capaces de aumentar de valor. Aun así, poseer un vídeo coleccionable y esperar que se aprecie no basta por sí solo: la dependencia respecto del trabajo gerencial del promotor era una parte central del análisis.
Centralización técnica y mercado secundario
La resolución destacó que los NFT no podían separarse fácilmente de la infraestructura controlada por Dapper. Si la empresa dejaba de mantener Flow o el mercado, la capacidad de mostrar, transferir y vender los Moments podía verse afectada. Esa dependencia diferenciaba el producto alegado de un objeto coleccionable que conserva existencia y canales de venta al margen de su creador.
El mercado secundario también generaba comisiones para Dapper, alineando sus ingresos con el volumen de negociación. Para el tribunal, esa relación podía apoyar la idea de que compradores y promotor compartían interés en el crecimiento del ecosistema. No significaba que cualquier regalía o comisión convierta un NFT en valor; era un indicio dentro del conjunto de hechos.
La propia decisión limitó su alcance. Otros NFT pueden utilizar redes públicas no controladas por el emisor, permitir negociación en múltiples mercados o entregar derechos puramente consumibles. El análisis bajo Howey requiere atender a comercialización, promesas, control técnico, uso de fondos y dependencia económica de cada oferta.
Por qué fue relevante para emisores de NFT
Fue una de las primeras decisiones federales extensas que permitió continuar una reclamación de valores sobre coleccionables digitales. Para emisores, mostró que añadir contenido deportivo o artístico no inmuniza el plan económico. La arquitectura de la red y del mercado puede pesar tanto como el diseño visual del token.
Los equipos debían revisar anuncios de revalorización, restricciones de retirada, comisiones, promesas de desarrollo y control sobre la negociación. También convenía separar ventajas de uso de mensajes financieros. Una comunidad activa no es necesariamente una empresa común, pero la actividad coordinada y remunerada del promotor puede cambiar el análisis.
Perspectiva desde 2026
El litigio no llegó a un veredicto sobre si los Moments eran valores. Las partes pactaron en junio de 2024 un fondo de 4 millones de dólares y determinados cambios empresariales. El juez aprobó definitivamente el acuerdo el 28 de octubre de 2024 y desestimó con perjuicio las reclamaciones cubiertas, lo que impide volver a plantearlas en ese procedimiento.
La sentencia de aprobación aclara que el acuerdo no constituye admisión de culpa ni prueba de que la demanda hubiera vencido en juicio. Por eso, desde 2026 la resolución de febrero de 2023 conserva valor como análisis de plausibilidad, no como regla que clasifique todos los NFT. El desenlace refuerza precisamente su lectura estrecha: los factores de control y dependencia permitieron litigar, pero la cuestión sustantiva terminó mediante transacción.
Fuentes
- Friel v. Dapper Labs: decisión sobre la petición de desestimación, 22 de febrero de 2023.
- CoinDesk: cobertura contemporánea del caso NBA Top Shot, 22 de febrero de 2023.
- Friel v. Dapper Labs: orden y sentencia final de aprobación del acuerdo, 28 de octubre de 2024.

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